domingo, 9 de febrero de 2014
Ayer caminando por las calles de la condesa mientras buscaba un lugar agradable para comer y beber algo, miraba asombrado lo creativo y divertido de los diseños que tienen los nombres, los logos, los interiores, las sillas, las mesas, todo, esto claro busca captar la atención de un mercado de jovenes que busca llenar sus sentidos de productos, servicios y experiencias diferentes a las de marcas y lugares que están en cualquier lugar y siempre son de la misma manera (mainstream). Para ese momento el hambre comenzaba a crecer y mi apetito comenzó a enfocar su antojo a algo que fuese o por lo menos pareciera una hamburguesa, en mi búsqueda me tope con varias marcas conocidas además de las locales, principalmente de bebidas alcohólicas pero también de cafe y otras cosas, fue muy interesante ver como starbucks por ejemplo se mimetiza perfectamente con los hábitos de consumo y la personalidad de la gente de la zona, lucia tal como luciría un cafecito de la condesa pero con muchísima gente como es de esperarse en un starbucks, y es entonces cuando te das cuenta de que el marketing invade y se filtra en cada rendija de las tribus sociales, se adapta, luce como debe lucir e incluso hace pensar a las personas que buscan diferenciarse que lo son aunque terminen consumiendo la marca más comercial de todas las que pudieran encontrar ahi.
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Muy interesante entrada, es muy cierto eso sobre el mimetismo de los locales en las distintas zonas de la ciudad y el país, por ejemplo, en los pueblos mágicos de México, los cuales cuentan con estrictas reglas de arquitectura y diseño, nos topamos con divertidos Burger King coloniales o Starbucks del siglo XIX y el consumidor queda encantado con la experiencia aunque los productos, precios y servicios sean los mismos que en un local de la ciudad. Es importante notar como las grandes marcas se adaptan a su entorno y desde dentro modifican los hábitos de consumo de sus clientes. Saludos!
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